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sábado, 5 de mayo de 2012

La comunicación, la socialización. Segunda Clase


La comunicación, la socialización.  
Prof. Carolina Ruiz Díaz
 “El hombre es un ser de necesidades que solo se satisfacen en relaciones que lo determinan” esta definición de Pichón Reviere encierra significancia que nos ayudaran a entender que es la comunicación y como se determina en los seres humanos. El hombre es un ser social, inmerso en una cultura, que necesitará especialmente es sus primeros años cuidados que le proporcionará otro “adulto”, en esta relación se darán distintas interacciones que determinaran al sujeto que es cuidado como también a el que cuida.
La comunicación existe también en períodos prenatales, se desarrollan en esos estados de simbiosis fisiológica que el feto tiene con el cuerpo de su madre. Es una relación compleja, estrecha, indispensable y vital. Esta interacción se configura a través de los intercambios tónicos-posturales y dinámicos; cuando la mamá corre, camina, se pone en cuchillas, se sienta, se para el niño envuelto en el liquido amniótico se balancea y se reacomoda. Es decir estos cambios tónicos-posturales y dinámicos de la madre provocan también cambios tónicos-posturales y dinámicos en el feto.
Cuando el niño nace, el mundo que lo circunda, le propone un sinfín de estímulos que el exigen  una adaptación rápida a estos cambios. Las sensaciones de hambre, sueño, dolor, satisfacción  predisponen al niño de distintas maneras, estas provocan entonces distintas formas de manifestaciones estiramientos, crispaciones, gritos, pataleos, llantos bostezos y  sonrisas; que Irán modelando juntos con la madre un código es decir la construcción de señales que les  permitan a ambos entenderse. Cuando la necesidad del niño es satisfecha a tiempo provocan en tanto en la mamá como en el bebe sensación de alivio, bienestar, placer y calidez afectiva si por el contrario la intervenciones son inadecuadas porque no se decodifico bien la señal la reacción de crispación, llanto, nerviosismo ira en aumento tanto en el bebe como en la mama, que se mostrara angustiada, abatida y  preocupada.
El nivel de comunicación contenido en gestos opera a niveles conscientes e inconcientes. El adulto y el niño adjudican significaciones a las señales corporales emitidas por el otro que si son correctas provocaran la respuesta esperada, si no por el contrario tensara la comunicación entre ambos.

El doctor Julián de Ajuriaguerra menciono en un artículo que la mirada es un importante medios de comunicación, “la mirada es definida como atención que se tiene para” y “mirar responde a llevar, fijar la vista sobre”. Al comienzo el niño realiza vocalizaciones para si después las organizar  para el otro.
Si en el adulto se observa conductas como no poder esperar o frustrarse por no ser requerido por el niño, seguramente se anticipara a cualquier necesidad de este; por ejemplo si le da de comer antes que tenga hambre, no dará lugar al bebe a poder registrar su necesidad ni los objetos por lo que puede llegar a satisfacer esa necesidad por lo que entonces el pequeño no podrá ni vincularse, ni imaginarlos, ni desearlos. Si no aparece la necesidad, no aparece la emergencia, la señal, el gesto justo para ser “comprendido” por el otro. El niño va convirtiéndose entonces en un ser pasivo y por mas que su sistema nervioso madure perfectamente quizás exista un retraso en la aparición del lenguaje que será el resultado de no haber podido interactuar elaborando un pedido y una respuesta para tal acontecimiento. También en los casos extremos en donde la respuesta tarde por tiempos prolongados será seguramente una ocasión para retrasar el lenguaje y hasta la motivación para comunicarse con los otros.
“Ajuriaguerra afirma que el niño vive en un espacio en el que se habla, en un mundo de objetos parlantes, de palabras. Comprenderlas es vivir simultáneamente las relaciones entre lo que dicen los demás, la manera en que se dice, el gesto que lo acompaña y la satisfacción o frustración que se obtiene. Las palabras de los demás son suyas en el momento en que la otra persona las pronuncia y el cuerpo del niño las siente antes de ser pronunciadas, porque cada palabra esta precedida, preparada por la actitud, la postura, el gesto, que es el lenguaje que se le anticipa.

 Bibliografía
  • Revista La Hamaca (1992) Articulo J. Ajuriaguerra “personalidad y socialización”
  • A. Quiroga (2001) Matrices de Aprendizaje. Cap V. Pág. 43-50